domingo, 7 de febrero de 2010

el mundo es chico (dicen que como una servilleta)

Tiene un par de semanas que acordé con mis amigos de temprana juventud (como acostumbramos) reunirnos y tomar un par de cervezas y una buena cena. Decidir el lugar (como también acostumbramos) fue un lío, curiosamente, esta vez lo propuse yo. No estaba seguro, pues abrieron una cervecería muy cerca de mi oficina pero el interiorismo de todos estos sobrinos, tíos, primos, etc. me gusta mucho.
Por una razón que, la verdad, no supe.. ganó el sobrinos.
Llegué en mi bicicleta y mis tres amigos: c, e y e ya estaban sentados, riendo y con un trago cada uno. Amarré la bici y entré, revisé muy rápido el lugar, calculé mis pasos y llegué hasta nuestra mesa; me senté y pedí un agua mineral (sin hielo) con una rodajita de limón.
La plática que teníamos se nos fue de las manos y no nos dejaba descansar de tanta risa.. Llegamos a un punto que con sólo hacer un ademán, gesto o ruido, nos provocábamos reír y llorar de alegría.
De vez en vez, volteaba cuando sentía que alguien entraba al lugar, como si esperara a alguien más para nuestra cena; en la mesa que estaba a la espalda de "e" y que yo tenía de frente, alcancé a distinguir a demián flores (éste pintor oaxaqueño) quien luce bastante repuesto. Sin embargo, en una revirada, encontré a mis espaldas a un personaje que, si mi vista no fallaba, yo admiro mucho. Desde ese momento no pude dejar de voltear hacia su mesa cada determinado tiempo como esperando que él me reconociera también.. lo miraba, él hojeaba unos tres libros que sacaba de una bolsa de las librerías del fondo de cultura económica...; lo veía pasar hojas, beber tequila; en algún momento cruzamos miradas, pero, evidentemente, él no me reconoció a mí. Quise hacer cómplices a "c","e" y "e1" pero ninguno sabía de este personaje, incluso, le preguntamos a su mesero que si sabía qué idioma hablaba aquél señor, a lo que sólo nos respondió con una respuesta que no nos condujo a nada..
Él terminó su cena y salió del lugar echando un vistazo a todas las mesas, nosotros hicimos lo mismo y yo monté mi bicicleta hasta mi casa. Llegué y me conecté al internet, entré a su página y busqué algunas noticias que indicaran su presencia en méxico.. no conseguí nada.. le escribí a su manager y le conté que me parecía haberlo visto y que me encantaría hacer algunas fotos con él.. De inmediato me contestó afirmando su visita a mi país, me dio su contacto y le escribí..
Hasta hoy no he recibido respuesta, sólo me he enterado que le harán un homenaje la próxima semana en la cineteca.. Nunca me imaginé cenar a tres mesas de MICHAEL NYMAN.

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